Palabra de Dios
Hoy será un gran día
Reflexión de hoy
El dominio propio es la capacidad de gobernar nuestros impulsos, emociones y deseos bajo la guía del Espíritu Santo. Una persona sin dominio propio es como una ciudad con sus murallas derribadas: queda expuesta a cualquier ataque del enemigo. La verdadera fuerza no está en controlar a otros, sino en controlarse a uno mismo.
Dios nos ha dado un espíritu de poder, amor y dominio propio. Esto significa que no somos esclavos de nuestro temperamento ni de nuestros vicios. Con la ayuda de Dios, podemos elegir la respuesta correcta ante la provocación y mantener la calma en la crisis. El dominio propio protege nuestro testimonio y nos permite vivir una vida de orden y bendición.
Oración
Señor, ayúdame a cultivar el fruto del dominio propio. Que mis emociones y palabras estén bajo Tu dirección. Gracias por fortalecerme para vivir en disciplina y paz. Amén.
Versículo
Más vale ser paciente que valiente; más vale dominarse a sí mismo que conquistar ciudades.