ORACION Para Renovar Tus Fuerzas

Pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.( Isaías 40.31)

Al comenzar los caminos del Señor generalmente lo hacemos con pasión y entusiasmo. Al pasar el tiempo nos vamos desgastando, sobre todo cuando no hemos aprendido el gran secreto de descansar en el Señor. También los largos periodos de prueba e indecisión producen cansancio en el alma. En estas etapas de nuestro caminar es cuando debemos tomar tiempo y esperar en el Señor en ayuno y oración.

El ayuno y la oración rompen ligaduras de impiedad y liberan el alma de ataduras. Es preciso aclarar que estas prácticas no cambian a Dios, pues el no modifica sus planes y proyectos. El Señor nunca cambia. Él es el mismo antes, durante y después de nuestro periodo de ayuno y oración. En realidad quienes cambiamos somos nosotros. Pues el tiempo que usualmente utilizamos para comer lo aprovechamos para estar en comunión con nuestro Padre, esperando en él y recibiendo sabiduría y dirección para nuestro diario vivir. Todo nuestro ser está dedicado a la búsqueda de aguas más profundas. La oración ferviente nos introducirá al rio de Dios donde seremos saciados, nuestras fuerzas serán renovadas y seremos instrumentos útiles en sus manos para bendecir a otros.
El tiempo que dediquemos a la búsqueda de Dios, serán minutos y horas doradas y preciadas porque es tiempo invertido en nuestra edificación espiritual.

El cansancio espiritual es señal de que necesitas renovar tus fuerzas hoy mismo y encontrar en el secreto con Dios el alimento, el agua y el descanso que tu alma necesita. No te conformes con lo que has recibido hasta hoy. Hay más de Cristo para ti.

Oremos así:

“Eterno Dios, a veces me siento cansado. Cansado de luchar y querer solucionar mis problemas y no encontrar salida. Hoy espero en ti. Dame sabiduría y dirección para continuar. Mientras te busco imparte a mi alma fuerzas renovadas y vitalidad, para caminar y correr con pasión la carrera que tengo por delante, en el nombre de Jesús, amen”.

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