Palabra de Dios
Hoy será un gran día
Reflexión de hoy
La mansedumbre no es debilidad; es poder bajo control. Es la capacidad de mantener la calma y la bondad cuando tenemos el derecho de reaccionar con dureza. Una persona mansa tiene un espíritu apacible que atrae la presencia de Dios y desarma la hostilidad de los demás.
Jesús se describió a sí mismo como 'manso y humilde de corazón'. Al imitarlo, evitamos conflictos innecesarios y protegemos nuestra paz interior. La mansedumbre nos permite responder con sabiduría en lugar de reaccionar por impulso. El que domina su espíritu es más grande que el que conquista ciudades.
Oración
Señor, dame un espíritu manso y tranquilo. Ayúdame a controlar mis reacciones y a reflejar Tu paz incluso en momentos de tensión. Gracias por Tu ejemplo de humildad. Amén.
Versículo
La respuesta apacible desvía el enojo, pero las palabras ásperas encenderán los ánimos.