Palabra de Dios
Hoy será un gran día
Reflexión de hoy
Nadie es perfecto y todos necesitamos ser corregidos en algún momento. La sabiduría consiste en saber recibir la crítica con un espíritu enseñable y, a la vez, saber corregir a otros con mansedumbre, buscando restaurar y no destruir. Una actitud defensiva solo cierra las puertas al crecimiento.
Cuando alguien te señale un error, no respondas con ira; examina la observación y quédate con lo que te ayude a ser mejor. Por otro lado, si te toca corregir a alguien, hazlo con palabras suaves que lleguen al corazón sin lastimar la dignidad. El objetivo de la corrección cristiana es siempre el amor y el perfeccionamiento del carácter hacia la imagen de Cristo.
Oración
Padre, dame un espíritu humilde y enseñable. Ayúdame a recibir la corrección con gratitud y a aconsejar a otros con la misma mansedumbre que Tú tienes conmigo. Amén.
Versículo
La respuesta apacible desvía el enojo, pero las palabras ásperas encienden los ánimos.