Palabra de Dios
Hoy será un gran día
Reflexión de hoy
El desánimo es una nube que intenta ocultar el sol de la victoria, pero no puede apagarlo. Todos enfrentamos días difíciles, pero no podemos permitir que el desánimo se mude a nuestro corazón. Es una emoción que debe ser confrontada con la verdad de la Palabra y la fortaleza del Espíritu Santo.
Cuando te sientas sin fuerzas, recuerda que Dios es quien levanta tu cabeza. El desánimo suele venir después de un gran esfuerzo o justo antes de un gran avance. No te rindas ahora; cobra ánimo y confía en que el Señor está renovando tu vigor. Tu fe es el escudo que apaga los dardos del pesimismo. Dios no ha terminado contigo todavía.
Oración
Señor, gracias por ser mi fortaleza. Renuncio al desánimo y elijo confiar en Tu poder. Llena mi corazón de entusiasmo y nuevas fuerzas para seguir adelante. Amén.
Versículo
¡Sean fuertes y valientes! No tengan miedo ni se desanimen, porque el Señor su Dios estará con ustedes dondequiera que vayan.