Palabra de Dios
Hoy será un gran día
Reflexión de hoy
Jesús ya pagó el precio por nuestra salud integral. Como hijo de Dios, tienes la autoridad delegada para declarar que la enfermedad no tiene derecho legal sobre tu cuerpo. Tu boca es el instrumento para confesar la vida de Cristo que fluye por cada una de tus células.
No hables de tu enfermedad como si te perteneciera; habla de la sanidad de Dios como tu herencia comprada por sangre. La fe activa el poder sanador que ya reside en ti por el Espíritu Santo. Al imponer manos y orar con autoridad, estás estableciendo el Reino de Dios sobre la aflicción física. Mantente firme en la confesión de la Palabra hasta ver la manifestación total.
Oración
Padre, tomo autoridad sobre mi salud. Declaro que por las heridas de Jesús soy sano, y ordeno a toda dolencia que abandone mi cuerpo en Su nombre. Amén.
Versículo
Él les perdonará todos sus pecados y sanará todas sus enfermedades.