Palabra de Dios
Hoy será un gran día
Reflexión de hoy
La enfermedad no es la voluntad de Dios para tu vida. Jesús llevó todas nuestras dolencias en la cruz para que nosotros pudiéramos caminar en salud. Tienes la autoridad legal en Su nombre para resistir los síntomas y declarar que la vida de Dios fluye por todo tu ser, trayendo restauración total.
No te identifiques con el diagnóstico, identifícate con la promesa. La fe no niega la existencia de la enfermedad, pero sí niega su derecho a permanecer en tu cuerpo. Usa tu boca para declarar salud y vida cada día. La paz y el gozo del Señor son medicinas naturales que fortalecen tu espíritu y aceleran tu proceso de sanidad física.
Oración
Padre, gracias por la salud que Jesús compró para mí. Reprendo toda enfermedad de mi cuerpo y declaro que Tu vida me restaura por completo ahora mismo. Amén.
Versículo
Él mismo cargó nuestros pecados en su cuerpo sobre la cruz... por sus heridas, ustedes fueron sanados.