Palabra de Dios
Hoy será un gran día
Reflexión de hoy
La pereza es un ladrón silencioso que roba el tiempo, las oportunidades y el destino. Posponer lo que sabemos que debemos hacer hoy solo acumula ansiedad para el mañana. Dios nos ha llamado a la diligencia, no solo en lo espiritual, sino en cada aspecto de nuestra vida terrenal.
Vencer la postergación requiere autodisciplina y el reconocimiento de que somos mayordomos de nuestras horas. Empieza por la tarea más difícil y confía en que Dios te dará la energía necesaria. La satisfacción de la labor terminada es una recompensa divina que fortalece tu autoestima y tu testimonio. No dejes para mañana la bendición que puedes sembrar hoy.
Oración
Padre, perdóname por mi pereza. Dame la fuerza y la voluntad para ser diligente en mis responsabilidades y honrarte con mi esfuerzo diario. Amén.
Versículo
El que es negligente en su trabajo es hermano del que todo lo destruye.