Reflexiones Cristianas de Amor Escritas

Alcanzar una vida más profunda en Dios

Por Mario Serrano

Y el fuego encendido sobre el altar no se apagará, sino que el sacerdote pondrá en él leña cada mañana… (Levítico 6:12).

Eres una llama encendida en medio del frio espiritual que cierne a este mundo. La tibieza no forma parte del plan de Dios para tu vida. Su deseo es que vivas ardiendo continuamente manifestando a cada paso fuego, pasión vida y entusiasmo. El sacerdote en el antiguo testamento debía mantener siempre el fuego del altar encendido. Cada día
debes encender por medio de la oración y la lectura de la biblia el fuego de Dios en el altar de tu corazón. Haz un esfuerzo diario para mantener vivo el aliento de la gracia de Dios en ti. Tu edificación espiritual es tan importante, pues de ella depende tu permanencia en Cristo y en su voluntad. Rodéate y busca personas que con sus palabras y ejemplo te desafíen a crecer y desarrollar tu vida espiritual. Cultiva una relación profunda con el Espíritu Santo y se sensible a su voz, guía y dirección.

Él está allí para ayudarte siempre en tus momentos de debilidad. Él te conducirá a una vida más profunda.

En la superficie no encontraras cosas de gran valor o significado. Sumérgete en las profundidades, allí encontraras ríos de agua viva. El pecado y cosas aparentemente sin importancia arraigadas en nuestros corazones pueden ser un gran impedimento para este proposito. El apóstol pablo menciona en Filipenses 3: 7-8 “Pero cuantas cosas eran para
mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo.

Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo…

¿Estás dispuesto a renunciar a todo a fin de tener una relación más profunda con Cristo?

Es interesante que en este pasaje Pablo no habla de dejar pecados o costumbres seculares a fin de conocer más a Jesús, sino que menciona cosas al parecer sin importancia como el prejuicio racial y religioso, el sentirse más importante que los demás, a causa de tener mayor preparación académica o por pertenecer a determinado sector de
la sociedad etc. Lo sutil y menos importante puede ser el mayor obstáculo para alcanzar plenitud y profundidad espiritual.

Hay mucho más para ti de lo que has experimentado hasta hoy. No te conformes, tu vida espiritual es muy importante. Lo que siembres para tu alma y espíritu, permanecerá por toda la eternidad.

Oremos juntos así:

Padre celestial te pido perdón por todo pecado que haya cometido. Pido que me limpies y purifiques.

Aun de aquellas cosas que parecen sin importancia pero que me impiden llegar más profundo en mi relación contigo. Quiero desarrollar sensibilidad espiritual y oír la voz del espíritu Santo para obedecer. Enciende mi corazón, que el fuego arda continuamente. Rechazo toda frialdad o tibieza espiritual. Me conecto con personas de fe que alimenten y fortalezcan mi comunión con Cristo. Dejo lo superficial y profundizo mi relación contigo y alcanzo plenitud, poder, y una unción fresca y renovada. Pido, creo, declaro y recibo todo esto y mucho más, en el nombre de Jesús, amen.

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