Devocionales

Oración con el Salmo 139, pidiendo Ideas Creativas para emprender

“Porque tú formaste mis entrañas; me hiciste en el seno de mi madre. Te alabaré, porque asombrosa {y} maravillosamente he sido hecho; maravillosas son tus obras, y mi alma lo sabe muy bien. No estaba oculto de ti mi cuerpo, cuando en secreto fui formado, {y} entretejido en las profundidades de la tierra.

Tus ojos vieron mi embrión, y en tu libro se escribieron todos los días que {me} fueron dados, cuando {no existía} ni uno solo de ellos”.

Salmos 139:13-16

 

Quién mejor que tu Padre Celestial, para CREAR, para llenarme de esa maravilla del cosmos, como todo lo que has hecho en los cielos y en la tierra, para acercarme y pedirte que me dotes de imaginación, de ideas especiales que, rendidas a ti, es seguro que son únicas y exitosas.

Porque piensa el hombre, que dirigirse a ti, es exclusivamente para hacerte peticiones espirituales; la revelación que me has dado en todos mis proyectos, es que, así como Jesús siendo un niño, en Lucas 2: 49 dijo;

“¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que en los negocios de mi Padre me es necesario estar?”

Una palabra donde nos enseñó que ponerte a ti primero, es la promesa de compartir un compromiso mutuo de amor, comunicación, y confianza. Y que por esa razón debo consultarte a Ti, amado Padre, todo cuanto anhelo hacer, para que me guíes y me respaldes, puesto que no deseo emprender nada que no haya de salirme bien, por no confiártelo a Ti, primero.

Tuya, es la prosperidad y la sobre abundancia, tuyo es el conocimiento, y la Gloria, tuyo es el trabajo, pues lo hiciste, formaste la tierra en siete días, y nos diste la oportunidad de vivir en ella para fructificarla, allí va mi servicio, en tu guía para saber cuales son las propuestas indicadas, porque en todas prometo siempre servirte.

Hasta en la más inusual hay propósito, y solo Tu eres quien sabe donde me quieres llevar a transitar.

Como bien dijo el sabio, en 2 Crónicas 2:5-7

“Y la casa que voy a edificar {será} grande; porque nuestro Dios es grande, más que todos los dioses. Pero ¿quién será capaz de edificarle una casa, cuando los cielos y los cielos de los cielos no pueden contenerle?

¿Quién soy yo para que le edifique una casa, aunque sólo sea para quemar {incienso} delante de Él?

Ahora pues, envíame un hombre diestro para trabajar en oro, en plata, en bronce, en hierro, y en {material de} púrpura, carmesí y violeta, y que sepa hacer grabados, para {trabajar} con los expertos que tengo en Judá y en Jerusalén, los cuales mi padre David proveyó”.

No puede el hombre elegir o saber, donde Tú nos estás llamando conforme al destino profético que tienes para nosotros, de ahí que todo cuanto hagamos lo debemos hacer pensando en que la paga, la recompensa la das Tú, mi Señor.

Porque de grandes obras, quieres hacernos parte, y debemos ser celosos en no actuar bajo nuestro propio Capricho o siguiendo nuestro propio consejo.

Para todo emprendimiento Señor, dame el entendimiento, la sabiduría, la inteligencia, para alcanzar a desarrollarlo, para ser un buen mayordomo, y multiplicar los talentos que, en mí, pusiste.

Te alabo, Padre amado, te honro y te doy gloria desde todo espacio donde me pongas, pues obra de tus manos somos nosotros, gran alfarero.

Provéeme de lo necesario para lograrlo, y pon en mí, la humildad para saber hacerlo crecer.

Gracias te doy, por todo lo que me permites día a día aprender. En el nombre de Jesús, amén.

 

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