Esteban Correa

PALABRAS La Medicina del Corazón

Por Esteban Correa

Cuando aprendemos a usar las palabras como Dios quiere, aprendemos a vivir en una bendición constante, porque la biblia nos dice: “Las palabras sabias satisfacen igual que una buena comida; las palabras acertadas traen satisfacción” (Pr. 18:30).

Las palabras pueden sanar y herir los corazones de tal manera que marcan la vida de una persona por años. Nuestras palabras tienen la capacidad de sanar la identidad de una persona o destruirla. Tal vez muchos de nosotros fuimos marcados por palabras descalificadoras que las hemos arrastrado por años.

Las palabras se cargan de emociones buenas o malas, se pueden cargar de unción o de las malas intenciones de nuestro corazón. Las palabras son un vehiculo de expresión en las que viajan cosas que producen un efecto en el mundo que nos rodea, en ellas viaja la vida, la muerte, la bendición o la maldición, la salud y la enfermedad, el amor o el odio.

En verdad no es la palabra por si sola la que hiere, sino la sustancia y la intención que hay sobre las palabras; incluso palabras aparentemente amables pueden ser irónicas e hirientes.

“Hay hombres cuyas palabras son como golpes de espada; Mas la lengua de los sabios es medicina”. Proverbios 12:18
Es imperante seleccionar cuidadosamente nuestras palabras, porque tienen mucho poder sobre los demás. Si somos sabios usaremos palabras de vida y aliento, palabras que son la medicina del corazón que muchos necesitan.
Nunca se justifica agredir el corazón de los demás con palabras hirientes, antes nuestra misión es dar vida y medicina con las palabras. El servicio de Dios es dar buenas noticias, cuando tenemos amor por alguien, aun las cosas más difíciles se pueden pronunciar sin incomodar al otro. Hablemos como sabios, usemos la medicina de la palabra para bendecir y vivir bajo la bendición.

“Panal de miel son los dichos suaves; Suavidad al alma y medicina para los huesos”. Proverbios 16:24
Tus palabras podrán hacer en otros que se aferren a ellas en momentos difíciles o de debilidad, los que viven hablando vida, esperanza, fe y bendición están estableciendo el reino de Dios en la tierra.

Validar significa dar el valor necesario, todos estamos hechos a imagen y semejanza de Dios, esto significa que todos merecemos un buen trato. Aprende hoy a sanarte de las palabras mal intencionadas que te dijeron aferrándote a lo que Dios dice de ti en su palabra, y aprendamos a hablar bendición, sabiduría y honestidad para llegar a cumplir nuestro propósito en la tierra.

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