Poderosa oración para hallar quietud y reposo espiritual

Porque así dijo Jehová el Señor, el Santo de Israel: En descanso y en reposo seréis salvos; en quietud y en confianza será vuestra fortaleza. Y no quisisteis, (Isaías 30:15)

Toma tiempo cada día para estar en quietud y reposo de espíritu. La provisión de Cristo para ti en la cruz fue una vida abundante y de paz. Él dijo aprended de mí que soy manso y humilde de corazón y hallareis descanso para vuestras almas.

El reposo y la paz interior son indispensables para vivir una vida larga y saludable. Puedes estar rodeado de cosas maravillosas, pero si en tu interior no tienes reposo, jamás podrás disfrutar y apreciar lo que tienes junto a ti.

El versículo de hoy enseña que los antiguos judíos no quisieron el reposo que provenía del Señor. Preferían alcanzar sus metas confiando en el esfuerzo personal, en los recursos que provee el mundo, y no esperar la ayuda que viene de Dios. Mientras más te afanes y corras, mientras más te inquietes por querer lograr las cosas, más te alejas de la bendición.

Cuando pones tus cargas y anhelos en los brazos del Señor y permites que el los lleve en sus brazos, tu puedes caminar libre y en paz. En un mundo tan acelerado y repleto de actividades y responsabilidades, es difícil hallar nuestro lugar de paz y quietud.

Pero es en ese lugar, que no es solo físico sino más bien espiritual, donde los recursos inagotables del cielo se sueltan hacia ti. La quietud de espíritu y la paz interior te colocan en el lugar correcto para recibir las bondades de Dios Son torrentes de paz, sabiduría y amor que inundan tu vida, dándote la capacidad de enfrentar y salir victorioso de cualquier situación. En quietud y reposo puedes oír la dulce y bondadosa voz de Dios guiando, consolando e impartiendo sabiduría y estrategias, para llevar tu vida a un nivel superior.

Reorganiza tus tiempos y actividades, establece prioridades y descarta cosas por orden de importancia y haz tiempo para hallar quietud y reposo en el seno de tu padre celestial. Esto será para ti una fuente de gozo, salud y bienestar verdaderos.

Oremos juntos así:

“Me siento cansado de tanto trajín. Señor,tú conoces mi ansiedad por querer hacer tantas cosas.
Pero ahora quiero que me ayudes a poner prioridades en mi vida. Tranquiliza mi mente y espíritu, para que de esta manera pueda oír tu voz. Ingreso en tu quietud y reposo.

En este lugar de paz, inunda mi alma con tu bondad y amor. Tú eres mi fuente de salud y bienestar. Recibo salud física y emocional.

Me libero de toda ansiedad y estrés. Recibo sabiduría para organizar mis prioridades y para desarrollar mis actividades de manera efectiva”.

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