Proverbios 3 – La Bendición, La Sabiduría y el Temor de Dios

Por Esteban Correa

A continuación leeremos Proverbios 3 en la “Nueva Traducción Viviente”. Luego haremos un comentario devocional y una oración final.

Ahora veremos un breve comentario devocional del Salmo 5. Escrito por Esteban Correa.

Versículos 1 y 2

Dios estableció un orden para las cosas, pero a su vez, nos dio el libre albedrío para decidir lo que queremos.

Guardar los mandamientos en el corazón nos habla de tener una intimidad con el Señor, de una conversión genuina, de haber recibido a Jesús y haber sido transformados por el Espíritu Santo. El Señor nos impulsará a seguir sus caminos y ser obedientes, pero está en nosotros elegirlo o desecharlo, por eso se nos insta a no olvidar el consejo, a no olvidar en momentos de debilidad y tentación. Podemos hacer lo que queramos, pero no podremos elegir las consecuencias.

El diablo ha ido avanzando en distintas corrientes de pensamientos e ideologías para desprestigiar, desacreditar y ridiculizar la palabra de Dios, haciéndola ver como algo antiguo, que carece de valor, pero la verdad es que el orden de Dios nunca cambiará. La inmoralidad y la rebelión hacia ese orden es la regla que nos ayudará a vivir vidas verdaderamente libres, plenas y bendecidas. En Mateo 24:35 dice: “El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán”.

El verso dos nos da una bendita recompensa de vivir bajo el orden de Dios, que dice: “vivirás muchos años, y tu vida te dará satisfacción”. Es una bendición para nuestra vida presente en la tierra, Dios está interesado en este tiempo actual, la vida que vives ahora, quiere que vivas muchos años con satisfacción.

Versículos 3 y 4

Cuando tenemos un encuentro con la palabra de Dios, la bondad y la lealtad son las virtudes que nos impartirá. Que queden grabadas, selladas, recordadas para siempre, porque si el amor de Dios está en nosotros, debemos manifestar estas dos virtudes.

El versículo 4 nos da otra promesa, si somos leales o bondadosos, tendremos favor de Dios, de la gente y una buena reputación.

Versículo 5 y 6

Podemos pensar en algunas soluciones a los problemas, pero el Señor conoce infinitas soluciones. Nosotros tenemos el poder de hacer algunas cosas, pero el Señor es todopoderoso. Esperemos que el Señor nos inspire, obremos siempre conforme a su palabra, hagamos todo en oración, y pongamos la confianza en que Él nos está ayudando. Si tenemos esta actitud de humildad, le damos al Señor el lugar que merece, Él es Dios y nosotros su creación.

Si aprendemos a ser humildes con esta idea, dejaremos de lado la arrogancia de creer que apoyándonos sólo en nuestra astucia podremos solucionar todo, porque nuestra inteligencia puede tener grietas o errores, pero si nos encomendamos a Dios, tendremos acceso a una fuente mayor, ¡dependamos del Señor y no solamente de nuestra limitadas capacidades!. Busca su voluntad en todo lo que hagas y él te mostrará cuál camino tomar.

Versículo 7

La expresión en este verso es una variante del anterior, pero nos habla de cierta auto adulación, o vanagloria, dice: “No te dejes impresionar por tu propia sabiduría” debemos reconocer que es el Señor quién nos da sabiduría. El peor camino es la independencia de Dios, el humanismo propone una vida sin Dios, basado en la superioridad del hombre y su valor, pero ignora o rechaza completamente que somos una creación, somo hechos a imagen y semejanza del creador, y no podremos funcionar correctamente si nos alejamos de Él y su voluntad para nosotros.

Versículo 8

Esta es una promesa de salud y vigor a nuestro cuerpo. Obrar, creer, meditar en la palabra de Dios no solo nos da conocimiento, o teología, sino que es una impartición de la vida de Dios en nuestro cuerpo físico, muchas personas debido a desbarajustes en su interior, en su vacío de la vida de Dios, contraen problemas de salud, pero la palabra de Dios es una fuente de poder saludable, que no solo puede producir milagros, sino encaminarnos a una vida balanceada y equilibrada en todo aspecto para tener vigor, salud y sanidad.

Versículo 9 y 10

Una de las claves de una vida próspera está en honrar a Dios con nuestros bienes, riquezas y ganancias. Si colaboramos con estas cosas en su plan apoyando a nuestra iglesia local, a ministerios, misiones, ayuda a los más necesitados y todo lo que contribuya al avance del reino de Dios en la tierra, desataremos la bendición de Dios en la tierra, ayudaremos a otros como el Señor quiere, pero además recibiremos abundancia.

Versículos 11 y 12

Hay circunstancias que nos tocan vivir por causa de nuestra falta de compromiso en hacer lo correcto y el Señor permite situaciones para llamarnos la atención y corregirnos con amor. Si sentimos que debemos cambiar algo deficiente, puede que el Señor nos está llamando a mejorar. Si insistimos en no hacer lo que nos pide Dios, puede que no seamos guardados de todas las consecuencias y esto es parte de la disciplina de Dios para nosotros, la mejor manera de evitar la disciplina de Dios es obedecer todo lo que nos pida.

Las vivencias de un padre con un hijo son el mejor ejemplo para entender que a veces hay que disciplinar y corregir, lo mismo hace Dios con nosotros para ayudarnos.

Versículos 13 al 18

El valor de la sabiduría sobrepasa a toda riqueza que podamos tener, pero proverbios nos indica una y otra vez que la sabiduría comienza en el temor de Dios. Toda persona que crea que hay una sabiduría buena sin tener en cuenta a Dios, está equivocada, porque la sabiduría eterna que nos llena de la verdad de Dios, del discernimiento que nos da el Espíritu Santo, sólo puede proceder de una impartición que viene de nuestro Padre Celestial para aquellos que buscan su compañía.

Esta sabiduría, nos dice el versículo 16, nos ofrecen larga vida, honor y riquezas. Algunos creen que la sabiduría que Dios da es solamente para cosas espirituales o para temas teológicos, pero no es así, lo que nos imparte es algo totalmente práctico para nuestra vida diaria, para nuestros negocios, relaciones sociales y la revelación espiritual. Dios comparte su sabiduría con los humildes y sencillos.

El Señor nos ayuda a capacitarnos en toda área que lo necesitemos, nos da claridad y lucidez para que, sea por medios académicos o de forma autodidacta, nos ayuda a obtener conocimientos útiles para nuestra profesión, vocación, oficio, tareas diarias, nuestro llamado y nuestro propósito en el mundo.

Versículos del 19 al 20

El Señor creó todo con sabiduría, su creación refleja la mano inteligente y sabia de Dios en cada detalle, lo que nos debe causar asombro y adoración. Por eso su Espíritu Santo siempre nos guiará a la excelencia, a realizar las cosas de la mejor manera posible, porque el reino de Dios es un reino de orden y perfección. Al hacerse su voluntad en la tierra como en el cielo, se hará todo con inteligencia, orden y sabiduría.

Versículos 21 al 26

La sensatez, la cordura, el buen juicio, la discreción, la prudencia, la madurez y el discernimiento son las actitudes con las que un hijo de Dios debe obrar basado en la palabra de Dios. Si lo hacemos, se nos promete tranquilidad, paz y dormir tranquilos. Del verso 24 al 26 nos describe la promesa de esta forma:

“Al acostarte, no tendrás temor alguno; te acostarás y dormirás tranquilo. No temerás ningún desastre repentino, ni la desgracia que sobreviene a los impíos. Porque el Señor estará siempre a tu lado y te librará de caer en la trampa”.

¡Si tan solo nos volvieramos cada día de todo corazón al creador, cuantas cosas cambiarán en nuestra vida!, muchos se quejan, no entienden qué les pasa, pero lo cierto es que el Señor tiene la respuesta adecuada, pero para eso debemos aplicar nuestro corazón a su palabra, entregar nuestra vida, consagrarla y buscar su amistad. Si lo hacemos, su luz nos dará la paz y la sabiduría que necesitemos. Él quiere y merece tener el primer lugar en nuestra vida, el centro, la prominencia de todo. Así nuestra vida será un reflejo del gobierno y la voluntad de Dios. Es importante buscar con deseo y determinación la respuesta en la biblia, con el corazón rendido y hambriento para poder encontrar lo que necesitamos.

Versículos 27 al 32

Ser generosos, practicar la bondad y la hospitalidad son rasgos en los que debemos sobresalir. Nuestra relación con los demás es importante, no buscar peleas, ni acostumbrar a iniciar pleitos con los demás, es otra clave fundamental para vivir estas bendiciones que nos promete. Tampoco debemos tener envidia de los violentos ni andar en sus caminos, porque la perversión es aborrecida por Dios. La maldad tiene terribles consecuencias, los que acostumbran a practicar la maldad en cualquier forma, no recibirán la bendición de Dios.

El verso 32 nos dice que el Señor aborrece al perverso, pero al íntegro le brinda amistad. Este es un proverbio que nos acerca a la amistad con Dios, no se trata de una relación distante, sino de amistad. Nuestra meta es amistad con Dios, y se la brinda a los fieles, a los justos, a los que creen y quieren agradarle.

Versículos 33 al 35

Dios hace diferencia y justicia entre aquellos que practican el bien y entre lo que son malvados. La bendición y la maldición están basadas en nuestra actitud y responsabilidad.

Los burlones generalmente tienen malicia y soberbia, se sientes superiores y carecen de amor por el prójimo y el Señor dice que se reirá de ellos. Dios hará justicia para todos igual. Y tendrá compasión con quien tenga un corazón arrepentido y decida hacer las cosas bien, por sobre aquellos que rechazan sus rectos caminos.

El sabio según Dios cosechará, entre otras cosa, honra. Y el necio tendrá deshonra. Pongamos toda nuestra atención en obrar sabiamente y corregir lo necesario a fin de permanecer en estas actitudes que nos brindan todo tipo de beneficios.

Hagamos juntos ahora una oración basada en las promesas de Proverbios 3

“Padre Celestial te doy la gloria por haberme dado la capacidad de poder conocerte y obrar de acuerdo a tu perfecto plan”

“Hazme recordar tus enseñanzas, que mi memoria siempre tenga presente tu sabiduría, mandamientos y promesas, para tener una larga vida con salud y prosperidad”

“Lléname de tu bondad para que pueda reflejar tu amor al mundo”

“Decido Señor, confiar en ti completamente y no apoyarme en mi propia inteligencia, hazme ver tu gran poder para hacer todas las cosas, así podré confiar con mayor firmeza y claridad”

“Renuncio a la soberbia, orgullo, rebelión y egoísmo, a creerme sabio en mi propia opinión, enséñame a tener un corazón humilde para que te agrade”

“Aléjame del mal para vivir en el temor reverente hacia ti. Huyo ahora de toda corrupción, maldad y perversión”

“Te honro Señor con mi bienes y riquezas, siembro en tu reino fielmente para que hagas rebosar todos mis depósitos por tus promesas de bendicion”

“Dame tu sabiduría, para cada área que la necesite, que tu Espíritu Santo me infunda inteligencia y sabiduria para ver grandes resultados”

“Ayúdame Señor, a ser prudente y sensato, recuerdame tener buen juicio y cordura en todo lo que haga”

“Abreme la puerta para poder ayudar y sembrar en aquellos que lo necesiten”

“Recibo ahora libertad para no envidiar al malvado, sino saber que la bendición verdadera y eterna está en hacer justicia según tu palabra”

“Gracias Señor por brindarme tu amistad, quiero ser tu amigo íntimo cada día y que la bendición que tienes preparadas para los justos venga sobre mí vida y familia ahora, en el nombre de Jesús. Amén”

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  1. Gracias Esteban por ese trabajo incansable para dar a conocer la palabra y la verdad que ella encierra. Que Dios nos cuide y ayude a ser luz en los hermanos en Cristo.

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