Devocionales

Empezando el día orando por las uniones matrimoniales.

Padre Celestial, levanto mis manos en honor a ti en esta mañana, de mi interior brotan alabanzas a tu nombre. En todo momento mi corazón te adora porque grandes son tus maravillas y nunca te alejas de mí.

Me deshago de todo impedimento que quiera interferir en mi tiempo de oración, mi Espíritu busca tu rostro, envuélveme en tu gran amor.

Levanto mis ojos a ti de quien proviene mi ayuda, presento la vida de mi familia, clamo a ti por ellos, que tú seas su sombra protectora de día y de noche, en el hogar y en el camino, dondequiera que vayan tu cuidado los acompañe. No permitas que sus pies resbalen, sino que caminen firmes en tu voluntad y propósito.

Señor que seas el centro de mi matrimonio, que nos des luz para poder enfrentar las dificultades y no dar lugar al enemigo a que interfiera en él. Pido perdón por todo pensamiento malo y sentimientos que no te agradan, que traen condenación a mi relación, que podamos superar todo obstáculo que hoy tenemos por delante, que restaures y sanes toda herida que no permite que tengamos plenitud.

Declaro que tú reinas en medio nuestro, bendice esta unión, mejor son dos que uno, deseo poner en practica esta palabra y que disfrutemos de alcanzar el éxito juntos, con ánimo y apoyo mutuo, que nuestras manos estén siempre dispuestas a ser tendidas cuando alguno caiga o se sienta débil, y que tu amor sea el pilar fundamental, que crezca y se perfeccione cada día. Que pueda ver con tus ojos su vida y darle el valor que merece, el que tú ya le has dado. Bendigo a mi cónyuge y creo en Fe que tienes grandes cosas para nosotros.

Oro por mis hijos, que nunca se aparten de tus caminos, que busquen hacer tu voluntad siempre y vivan una vida en comunión contigo. Que si hoy están lejos de ti, los atraigas nuevamente a tus pies y tu gracia los inunde y los abrace tu amor. Mi boca declara que alcanzarán todas las bendiciones que tienes para ellos, gozaran de prosperidad y abundancia, tendrán victoria frente a sus adversarios, ocuparán posiciones altas, porque tú los pondrás por cabeza y no por cola, creo en Fe todas tus promesas para sus vidas. Que siempre busquen refugio en ti y sirvan de todo corazón a la extensión de tu reino, que lleven fruto para tu gloria.

Permíteme disfrutar de cada etapa, que tu presencia reine en medio nuestro y me llene de tu sabiduría para poder impartirla en ellos en momentos inciertos y así fortalecer su carácter y virtudes. Derrama tus dones en sus vidas que fluyan a través de ellos y sean de bendición a muchas personas.

Reprendo toda enfermedad, malos hábitos y actitudes negativas que puedan alcanzar a mis hijos y nietos heredadas de generaciones pasadas, rompo toda atadura de pecado e iniquidad que traiga maldición sobre ellos y proclamo tu bienestar y salud para sus vidas. Creo firmemente que mi descendencia será fructífera en ti, hombres y mujeres valientes, esforzados, llamados y predestinados para honrar tu nombre, servirte y llevar tu palabra a todas las naciones.

Te agradezco eterno Dios por darme una familia y pido que las pruebas y responsabilidades que enfrento cada día no me desenfoquen del regalo que me has dado al compartir mi vida con ellos. Fortalece mi Espíritu, mi cuerpo y mi alma, para que pueda ver y disfrutar todo lo que tiene por delante para nosotros.

Encomiendo nuestro futuro en tus manos y pido todo en tu nombre Jesús. Amén  

1 Comentario

1 Comentario

  1. Abel Irineo

    11 agosto, 2021 at 11:06 am

    Hermosa reflexión!!!
    Muchas gracias!!!

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