Expertos comprueban con evidencias la veracidad bíblica

Actualmente muchos cristianos, en especial de edad universitaria, ven que su fe en Dios y la Biblia es cuestionada e incluso atacada.

“A veces van a tener un profesor que va a retarlos sobre por qué creen lo que creen y dicen: ‘Miren, lo que usted cree es un cuento de hadas’”, dice el Dr. Jonathan Morrow, autor de “Questioning the Bible”.

No es así, tres de los principales expertos bíblicos del mundo dijeron a CBN News que hay buenas razonas para tener fe en su fe.

“La fe se puede defender, es por eso que ha permanecido por 2000 años”, comenta el Dr. Darrell Bock, autor de “Truth Matters”.

Menciona como, incluso, respetados “no creyentes” escribieron acerca de Jesús.

“Fuera de las Escrituras, 16 historiadores hacen mención de Cristo. Casi todo lo podemos encontrar sin tener que ir al Nuevo Testamento”, indica Josh McDowell, autor de “God-Breathed”.

El hecho es que los manuscritos que tenemos para cualquier escrito antiguo fueron producidos cientos de años después del original.

Morrow dice a sus estudiantes en el Instituto Impacto 360 que hay más evidencia de la vida de Jesús, que de Julio César, pero nadie niega que César existió.

La regla es: entre más cerca el escritor estuvo a los eventos, más confiable es su relato. Pedro, Juan y Santiago vivieron con Jesús.

“Juan dijo: ‘Lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado y lo que han palpado nuestras manos, acerca del Verbo de vida’. En otras palabras, fueron testigos”, comenta McDowell.

Morrow señala que Pablo y Lucas los entrevistaron y sabían de muchos otros testigos de la vida, muerte y resurrección de Jesús.

“Cuando se cubre una noticia, uno llega pronto y busca testigos y los escritores del Evangelio hicieron ambas. Investigaron todo cuidadosamente. Parece ser verdad e incluso añaden detalles vergonzosos”.

Entre estudiosos también se dice que:

“Entre más cercano el manuscrito al original, menos margen de error”, comenta McDowell.

Pero, Morrow explica que no existen copias originales de los trabajos antiguos más aceptados.

“Cuando uno ves historiadores griegos y romanos como Heródoto, Tácito y Tito Livio, son cientos de años más tarde. 500, 600, 700 años después de los hechos”, dijo Morrow.

Pero, los manuscritos bíblicos se acercan más al original que cualquier otro.

“Tenemos manuscritos y fragmentos que aparecen 35 o 40 años después que fueron escritos. ¿Por qué importa eso? Pues significa que no hay suficiente tiempo para error y mitología que corrompe el mensaje que viene allí”, indicó Morrow.

“Además, entre más manuscritos hay es más fácil reconstruir el original”, aseveró McDowell.

La cantidad de copias antiguas sobrevivientes de la Biblia superan a los demás.

“Hay 66.420 manuscritos y rollos”, dice McDowell.

En segundo lugar, está la Ilíada de Homero con 1.800.

“Confiamos en Homero. ¿Cuánto más deberíamos de confiar en el Nuevo Testamento?”, comenta Morrow.

Con tantas copias, uno no se sorprendería si hubiese errores ocasionales. Los críticos dicen que hay más de 400 mil errores o variantes en la Biblia, pero…

“99 por ciento de esos 400 mil se diluyen como errores ortográficos y de orden de palabras. Pero ninguno de esos textos en cuestión afectan la enseñanza central de la doctrina cristiana o su práctica”, precisa Morrow.

Bock y Morrow explican a sus alumnos que las llamadas “contradicciones” bíblicas son formas diferentes de contar la misma historia.

“Una diferencia no equivale a una contradicción, solo es distinto”, dice el Dr. Darrell Bock.

Los escépticos tienen dificultades para creer que la Biblia actual refleja realmente las obras escritas por los autores, hace tantos siglos atrás.

McDowell explica que, para los escribas judíos, copiar libros como Génesis y Éxodo era trabajo sagrado y muy controlado.

“Los escribas debían seguir 4 mil regulaciones para garantizar precisión”.

Los monjes también tenían reglas fijas.

Otra razón para confiar en la Biblia es que la investigación arqueológica y similares han mostrado una y otra vez la veracidad bíblica.

“La arqueología quizás ha aclarado más de la mitad de lo que aparentan ser disconformidades en las Escrituras”, detalla McDowell.

Los escépticos dirán que no hay registro de Nazaret, por lo que el Nuevo Testamento no pueden ser verdad. Y no hay registro de los hititas, por lo que el Antiguo Testamento no puede ser verdad. Pero, investigaciones arqueológicas y similares han comprobado su existencia.

“Ahora usted puede ir a Harvard u otro lado y estudiar el idioma de los Hititas”, comenta McDowell.

Finalmente, hay evidencia lógica. Los apóstoles decían a sus opositores:

“Usted sabe de lo que hablo, usted estuvo allí”, dice McDowell.

Mcdowell señala que sería loco hacerlo si usted está inventando toda la historia.

“Apelaron a sus opositores con los hechos de lo que habían dicho. Para mí, es una de las mejores pruebas de veracidad”.

Bock pregunta: “¿Qué mejor prueba qué los discípulos no inventaron toda la historia que arriesgar su vida por ello?”

“Usted no muere por algo que sabe que usted mismo inventó”, concluye Dr. Darrell Bock.

Funte: MundoCristiano.tv

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