HAY VIDA ABUNDANTE DE DIOS PARA TI

Por Mario Serrano

VIDA Y VIDA EN ABUNDANCIA:

El Espíritu del Señor omnipotente está sobre mí, por cuanto me ha ungido para anunciar buenas nuevas a los pobres.
Me ha enviado a sanar los corazones heridos, a proclamar liberación a los cautivos y libertad a los prisioneros, 2 a pregonar el año del favor del Señor y el día de la venganza de nuestro Dios, a consolar a todos los que están de duelo,
3 y a confortar a los dolientes de Sión. Me ha enviado a darles una corona en vez de cenizas, aceite de alegría en vez de luto, traje de fiesta… en vez de espíritu de desaliento. (Isaías 61:1-3)NVI

En tiempos de pruebas, enfermedad, escasez y sufrimiento. Cuando todo parece perdido y creemos que no hay esperanza, esta palabra de Dios reconforta nuestra alma.

Estas promesas son nuestra herencia. Como hijo de Dios posees todo el derecho de recibir la abundante provisión y gracia de Dios para todas tus necesidades. No existe una vida perfecta y carente de sufrimientos o problemas. Los hijos de Dios debemos pasar por las vicisitudes de la vida y enfrentarlas con entereza y confianza porque la paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento guardara nuestros corazones en Cristo Jesús. Yo les he dicho estas cosas para que en mí hallen paz. En este mundo afrontarán aflicciones, pero ¡anímense! Yo he vencido al mundo. (Juan 16:33).

Jesús sabe que cada día será un desafío y que tendremos aflicciones pero no todo termina allí él dice “yo he vencido al mundo”. Es decir que él tiene en sí mismo todos los recursos que necesitas para enfrentar las adversidades y ser victorioso.

La vida abundante que Cristo promete darnos se traduce de la
palabra griega “zoe” que significa poseer vitalidad; tener una
Vida activa y vigorosa; estar consagrado a Dios; estar bendecido;
estar entre los vivos (no entre aquellos sin vida o muertos); disfrutar la verdadera vida, aquella que merece ser llamada vida; pasar la vida a otros; tener vitalidad, ser fuerte, eficiente, activo; estar de continuo en el Reino de Dios.

En Cristo encuentras vida abundante, vitalidad, gozo, paz, fortaleza, recursos ilimitados para ser vencedor y también para ayudar a otros a serlo y a salir de sus miserias. Aprópiate por fe de esos recursos disponibles para ti. Son parte de tu herencia. Como hijo de Dios te pertenecen.

Oremos juntos asi: Padre celestial gracias por Jesucristo

Su vida abundante esta en mí. Como hijo de Dios tengo como herencia provisión y gracia abundante para enfrentar los desafíos del diario vivir.

Derrama paz en mi corazón esa paz que sobrepasa todo entendimiento. Recibo vitalidad, fuerza, gozo, sabiduría, plenitud, salud y rejuvenecimiento físico y espiritual.

A pesar de las dificultades declaro que: Si Dios es por mi quien contra mí. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.

Aunque un ejército acampe contra mí no temerá mi corazón
Aunque contra mí se levante guerra yo estaré confiado. Todas las cosas que pertenecen a la vida y la piedad me han sido dadas
mediante su divino poder.

A partir de este momento ¡Recibo más, poseo más y disfruto más!
¡Pido, creo declaro y recibo todo esto en el nombre maravilloso de Jesús. Amen!

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