Proverbios 1 Con Explicacion y Oración. Hablado con estudio versículo por versículo

A continuación leeremos el libro de los proverbios de Salomón capítulo 1. Usando en este caso: la versión Nueva Traducción Viviente. Luego haremos un comentario devocional y una oración final.

#2 – COMENTARIO DE PROVERBIOS 1

Ahora veremos un comentario devocional del Capítulo 1 del libro de Proverbios, escrito por Esteban Correa:

(Versículo 1) El Rey Salomón es quien se presenta como el autor de estos proverbios. Y como está relatado en 1 Reyes 3:9-12, la sabiduría de Salomón fue una respuesta de Dios a su pedido. Al comenzar su reinado, Salomón se sintió abrumado por la responsabilidad de gobernar el pueblo de Dios, entonces pidió al Señor un corazón sabio para conducir a su pueblo. Al Dios le agradó tanto el pedido de Salomón, que le respondió de un manera contundente en el versículo 12, con estas palabras: “¡te concederé lo que me has pedido! Te daré un corazón sabio y comprensivo, como nadie nunca ha tenido ni jamás tendrá”.

Entonces concluimos que los proverbios de este libro, son un resultado de lo que Dios le dio a Salomón en beneficio de todas las generaciones. Son inspirados por Dios y llenos de sabiduría divina para nuestra vida espiritual y nuestra vida cotidiana. Contienen principios prácticos para la convivencia, para la administración, los negocios, la oración, el corazón, la fe, la vida espiritual y para los más variados temas de la vida.

(versículo 2 y 3) El propósito de estos proverbios es ayudarnos, es de suma importancia que podamos absorber el poder y unción de Dios en esta sabiduría, nos ayuda a disciplinarnos, a ordenarnos, y a poder entender cómo tener éxito en la vida. La mejor manera de tener éxito es aprendiendo, recibiendo y aplicando el consejo y la sabiduría de Dios.

(versículo 4 al 6) Estos dos versículos nos muestran que no hay edad para ser destinatario de estos beneficios. Ya que son verdaderamente útiles para los jóvenes e inexpertos, que están necesitados de crecer y madurar con inteligencia y sabiduría de Dios. Pero a su vez, son útiles también para los sabios, aquellos que han alcanzado madurez espiritual, porque tienen tanta bendición contenida en su revelación, que el sabio se hará más sabio. Estos proverbios son como un jugo concentrado, a veces no lo entendemos a la primera o no lo valoramos en profundidad, pero a medida que abrimos el corazón, nos van llenando y enseñando a ser mejores personas, a ser de bendición para otros y a tener verdadero éxito en todos los aspectos de la vida. Tal vez algunas de estas frases fueron compiladas y ordenadas por Salomón, ya que habla del dicho de los sabios, como una especie de frases populares que contienen algo valioso, que valía la pena escribir y publicar. Los proverbios son un dicho corto, una sentencia breve que contiene un consejo o una revelación sobre Dios. Nos ayudan a conocer a Dios, a conocernos a nosotros mismos y a relacionarnos con otros.

(Versículo 7) El versículo siete es central, porque nos da una base con la cual estará escrito todo el resto del libro, que es: el principio de la verdadera sabiduría. Lo que Dios considera como sabiduría para el hombre, comienza a formarse, o a edificarse a partir de la premisa de tener temor de Dios. Si no hay temor de Dios, no hay sabiduría. El temor a Dios no se refiere a un miedo o terror, sino a respeto al ser más sabio y poderoso que existe. ¿Cómo podríamos llegar a ser sabios si despreciamos a nuestro propio Creador?.

Esta profunda reverencia que debe salir de nuestro corazón, es la bendición más grande que podamos tener. En esto descansa toda la sabiduría contenida en este libro. Los necios son aquellos que no quieren aprender, son aquellos que nos les importa la opinión de su propio creador, desprecian el conocimiento y la enseñanza. Incluso los necios creen saberlo todo, necio es aquel que se cree superior siendo un ignorante, es aquel que tiene engreimiento en su corazón, despreciando sobre todo al creador, su sabiduría y también al conocimiento que otros quieran traerle.

(Versículo 8 y 9) Cuando un padre o madre nos enseña, debemos prestar atención, siempre y cuando sus consejos no contradigan la palabra de Dios. Dios quiere que honremos a nuestros padres y este un mandamiento que tiene promesa de larga vida. El amor de un padre y una madre, es único, por eso muchas veces escucharlos a ellos, será una bendición para los hijos, un buen consejo de un padre puede ser muy útil, porque un padre quiere lo mejor para su hijo. Cuando los padres son personas que aman a Dios, y obedecen sus mandamientos, los hijos serán influenciados por esto. Debemos dejar este legado a nuestro hijos para que ellos tengan bendición, enseñarles que seguir al Señor, tener reverencia hacia Él, será su mayor tesoro.

(Versículo 10 al 14) Ésta es una invitación engañosa que hace la gente pecadora, violenta y malvada que desprecian al Señor, y a sus mandamientos. El pecado parece que da bienestar rápido y es atractivo, engaña a primera vista con diversión, desenfreno, placeres inmorales, lujuria y en este caso, también habla de disfrutar lo robado. Nos muestra el engaño que viven aquellos que sienten que al robar, obtienen algo rápidamente y pueden disfrutarlo sin esfuerzos. Pero el consejo en este fragmento está al principio, cuando dice: “Hijo mío, si los pecadores quieren engatusarte, ¡dales la espalda!.

(Versículos 15 al 19) Aquí sigue mostrando que nos debemos mantener alejados de la invitación de los pecadores, porque es una trampa mortal, reflexiona que si un ave conoce la trampa, se aleja, pero los necios y pecadores caen en ella. Ellos se tienden su propia trampa, porque son caminos de engaño, perdición y muerte. Indefectiblemente llevarán a la ruina. La codicia por el dinero, los placeres inmorales y el desenfreno carnal, les roba la vida y los aleja de la vida eterna que hay en Cristo Jesús. Aquellos que recibimos a Jesús, somos perdonados y debemos buscar cada día la llenura del Espíritu Santo para poder estar fortalecidos y madurar en la fe, en el poder, en la palabra de Dios y así ser más que vencedores.

(Versículos 20 al 23) Vemos a la sabiduría representada en una persona, llamando a aquellos que la necesitan. En el nuevo testamento, en Colosenses 2:3 se nos revela que todos los tesoros de la sabiduría y el conocimiento están escondidos en Cristo Jesús. Jesús es nuestra sabiduría. Aquellos que buscan la sabiduría de la criaturas, antes que la del creador, están despreciando la verdadera sabiduría que librara sus almas y llenará sus vidas de el gozo, de paz y presencia de Dios. Tal vez la ceguera espiritual, el orgullo y la dureza de corazón les impida acercarse a los verdaderos tesoros de la sabiduría y el conocimiento, que están todos en Cristo Jesús.

A su vez el verso 22, detalla para quienes es el llamado a venir a Cristo y tener la sabiduría de Dios, es para los simples o simplones, que son aquellos que están cómodos en su ignorancia, que no quieren recibir más, que se han conformado con cosas básicas o mediocres. Este es un llamado de la sabiduría de Dios a que los simples se llenen de conocimiento, inteligencia y sabiduría.

El segundo lugar se llama a los burlones, parece ser que el burlón es una especie de persona necia o poco sabia, que necesita cambiar su actitud, la burla no es algo que agrade a Dios, ya que en la escritura se lo detalla varias veces. Pero en este caso el autor se hace un pregunta ¿Hasta cuando burlones disfrutaran burlarse? en otras palabras ¿hasta cuando se gozarán de algo tan destructivo y despreciable?. El que se burla para dañar a otro, está en contra de la sabiduría de Dios.

Por último detalla a los necios, que es aquel tipo de persona que desprecia la sabiduría. No quiere recibirla, no le interesa, esto lo llevará por un muy mal resultado. Y el verso 23 concluye con esta solución para todos ellos: “Vengan y escuchen mi consejo. Les abriré mi corazón y los haré sabios”.

(Versículos 24 al 33) Este fragmento muestra a la sabiduría de Dios diciendo que les insistió varias veces a todos ellos, y no pueden negar que tuvieron su llamado, aunque no lo quisieron escuchar, lo despreciaron. En los versos 26 y 27 deja la sentencia que tienen aquellos que ignoran el llamado de Dios, terminan en la ruina. Luego clamarán, pero no podrán evitar las consecuencias. Cualquiera puede elegir lo que quiera, pero no puede elegir las consecuencias. Tendrán un fruto amargo por vivir a su manera. Por eso es importante siempre escuchar a Dios y seguir su palabra. Muerte y destrucción es el fruto de la desobediencia, la rebeldía y el desprecio del temor de Dios y su sabiduría.

Por último, éste capítulo nos da un mensaje alentador, una promesa de vida y bendición. Lo mejor de todo es seguir al Señor, él da lo mejor a quien hace caso, a quien evita el mal, a quién teme su grandeza y a su vez ama al creador, que quiere lo mejor para nosotros.

¿Cómo puede alguien ser sabio, no teniendo respeto de su propio creador? El respeto a su persona nos aleja de la destrucción, del pecado, del mal y de los frutos amargos. Obedecer a Dios, es la clave de una vida victoriosa y bendecida. Este concepto se repite una y otra vez a los largo de todas las escrituras.

Querido amigo, es necesario llenarnos de la palabra de Dios, seguir sus consejos para hacernos sabios y felices, para que su poderoso Espíritu Santo nos lleve a vivir como Dios quiere, de gloria en gloria y de poder en poder.

El consejo final del capítulo 1, es así: “En cambio, todos los que me escuchan vivirán en paz, tranquilos y sin temor del mal”.

#3 Oración final

Hagamos juntos esta oración para obtener la sabiduría de Dios:

“Padre Celestial, gracias por darnos a tu Hijo Jesús, porque en Él, tenemos toda la gracia y la sabiduría que necesitamos para todos los aspectos de nuestra vida. Gracias por estos proverbios de sabiduría que nos ayudan a vivir mejor y ser felices.

Bendícenos con temor de tu presencia, enséñanos a temer tu nombre y a obedecer tu palabra, ayúdanos en la debilidad, para que no seamos engañados por el pecado y las artimañas del enemigo. Declaramos que somos más que vencedores en Cristo Jesús y tenemos en Él, toda la sabiduría que necesitamos. Pedimos y recibimos ahora la sabiduría de Dios para poder resolver problemas y actuar con sensatez, con inteligencia y con prudencia. Llénanos de tu Espíritu Santo y haznos entender tu palabra cada día.

Declaramos que venceremos todo conflicto con el poder y la sabiduría de Dios. Somos más que vencedores, y llegaremos a más de los que esperamos, porque tú estás con nosotros. Que nuestra vida y familia esté basada en el temor de Dios y en la sabiduría de lo alto. Pedimos, creemos y recibimos todo esto en el nombre de Jesús. Amén”

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